Las arandelas de goma detienen las fugas creando una barrera entre dos superficies que impide el paso del agua. Cuando una arandela de goma se comprime entre dos superficies, llena los huecos y se adapta a la forma de las superficies. Esto crea un sello hermético que bloquea el flujo de agua.
Sin embargo, las arandelas de goma no son infalibles y pueden fallar con el tiempo. Algunos de los factores que pueden causar fugas en las arandelas de goma son:
- Desgaste y rotura: Las arandelas de goma pueden desgastarse debido a la fricción, la abrasión o la corrosión. Esto puede reducir su grosor, elasticidad o integridad, haciéndolos menos efectivos para sellar.
- Cambios de temperatura: Las arandelas de goma pueden expandirse o contraerse debido a los cambios de temperatura. Esto puede hacer que pierdan su forma o ajuste, creando huecos o grietas que permitan la fuga de agua.
- Exposición a productos químicos: las arandelas de goma pueden reaccionar con determinados productos químicos o sustancias que entren en contacto con ellos. Esto puede hacer que se degraden, decoloren o deterioren, afectando su rendimiento y durabilidad.
- Instalación incorrecta: las arandelas de goma pueden tener fugas si no se instalan de forma correcta o segura. Esto puede suceder si no se combinan con el tamaño, la forma o el material correctos de las superficies que están sellando. También puede ocurrir si se aprietan demasiado o poco, lo que hace que se deformen o se aflojen.
